En esta sección se publicarán textos de los autores que formarán la colección Jardín Cerrado 2012
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Juan Miguel González
Evocación de Alfonso Canales (en su jardín)
De algo hay que morir: morir de canto,
de agostarse en la voz, es alta muerte.
Alfonso Canales
ENCONTRÉ bien cuidado su jardín, don Alfonso, extendido el mantillo, crecidos los naranjos, y, delgada, se oía, en el pequeño estanque, como en voz queda el agua surtir íntima y clara.
Entre los caminillos de albero, algunos bancos combados, de madera, al descanso invitaban. Sin vencejos los cielos, cedió pronto la tarde, borrando el oro azul de su busto de bronce.
Me senté para oírle. Me quedé para hablarle bajo el aire de sombra de las ramas nocturnas, pero quietud no hallé, ni me asistió el silencio con que invocar su nombre y en soledad leerle.
Por amor al recuerdo de aquellos viejos muelles, di la espalda a ese triste diseño portuario, y en la inocente fábula del rosal me entretuve, mas no sentí el aliento que encanta los jardines.
Habrá luna menguante esta Semana Santa, la primera que usted no viva ya de vivo, aunque sus versos sigan sonando en el estanque, y en las flautas del vino y en el pan de la tierra.
Pocas y tibias fueron las voces condolidas que hablaron, en su muerte, del hombre y su legado. Amedrentados, niegan, y desleales callan tantos como sacaron provecho de su nombre.
De su nombre y su obra, cuando usted bautizaba con agua de ginebra la mejor poesía: la extranjera y nativa, la horaciana y novísima, desde aquel Port-Royal de los Baños del Carmen.
Encontré bien cuidado su jardín, don Alfonso; en orden los parterres floridos de romero, y junto a los cantuesos, apuntando en las ramas, impacientes, las vísperas de los castos chilindros.
Sentirá el cuerpo al alma con todos sus sentidos, y escuchará los pasos ligeros de Perséphone primaverar los campos y enaltecer los parques, una vez más, maestro, de su ciudad amada.
Otra vez más las bodas de la tierra y el cielo. De nuevo el mes más cruel redimiendo la vida, y la alondra de Ruth cantando en los trigales, y la piedad mecida en los hombros del hombre.
Pasión Eterodoxa / Juan Miguel González
El Mundo (Málaga). Jueves, 21 de abril. 2011
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Miguel Veyrat
ELEGÍA EN THOLOS
A Martine Broda, in memoriam
MAS si creemos que nuestro único sujeto
es el deseo y al mismo tiempo
nuestra esencia, querríamos ser el objeto
perdido y olvidar todo lenguaje.
Dormir en la colina disfrazados de chopos
y cantuesos. Dormir junto a las cosas
enterradas bajo un horizonte
de leche negra —dormir entre las zarzas
jaras y sarmientos que un día fueron
sujetos abrasados. Y también con los muertos
de dolor o de una borrachera. Dormir
bajo la grava junto a las flores de Víznar
o Bagdad, crucificadas de noche
por el odio que despierta la conciencia
de ser libre. Dormir en la colina
de Spoon River tras un mausoleo cualquiera,
bajo el manzano de un huerto
o sobre una sima del mar. Ser para siempre
un ser aunque muerto deslumbrante
de deseo —y conseguir que dure al menos
el tiempo de regreso hasta el chispazo inicial.
Sólo un gesto. Y dormir para siempre
de la mano de nadie —como duerme Martine
con su enjuto cuerpo entregado
en ofrenda a sus amantes lares, Jouve
Juarroz, Celan o Lacan. Todos duermen
ahora en la colina de Tholos. Y nosotros también
muertos con ella como objetos cosas
húmedas entre la seca arena —este silencio.
De La puerta mágica. Jardín Cerrado 1/2011
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Juan Miguel González del Pino
PASEO NOCTURNO DESPUÉS DE LA LLUVIA
I
Por el camino veo las ramas goteantes:
cada hoja, el palacio de un reino de cristal
que dura y se mantiene más que nosotros, hechos
de insostenible asombro, de esperanza que ve
alejarse la lluvia.
II
Respiran esta noche serena irrealidad
los árboles, las calles, las glicinas del muro
y las jóvenes frentes bendecidas de lluvia.
No nos pesa sentir la tierra taciturna,
las ramas y las sombras desgajadas del monte,
y retener quisiéramos esta frágil verdad,
este pequeño y dócil sentimiento mojado.
III
Por el pinar enfermo, en los majuelos,
sobre los viejos hombros de la higuera,
aun dura la alegría, el llovido temblor
del paso de la diosa.
Volvió otra vez la casi inesperada,
y amor dejó, ventura y mansedumbre.
Tendrán de qué cantar las guijas del riacho,
y alivio habrán sentido los pies del algarrobo.
Pero ¿quién de entre todos nosotros, desvelado,
aun más fiel la aguardaba que la tierra sedienta?
Naranjas amarillas, mustias frondas,
llevó con ella, devolviendo al mundo
su perdido sentido, su misterio olvidado.
IV
Como rosas oscuras cimbreadas de lluvia,
regresaron los mirlos.
Aquí, cerca de casa,
con las patas mojadas todavía
de la campiña inglesa,
en sus picos nos traen las tabernas de Blake,
las manzanas caídas de la iglesia de Chesterton.
Con sus odas de brezo, con sus alas tan frágiles,
¿velarán por nosotros que rendimos
hasta la luz donde se apareaban?
¿Amor hallan aún en los despojos
de esta ciudad que a la codicia dimos?
Como amarillas rosas empapadas de lluvia
regresaron los mirlos.
¿Cuidarán nuestra tumbas esta noche,
con sus alas tan frágiles,
con sus odas de brezo?
De Visión de la piedad. Jardín Cerrado 5/2011
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Jacques Darras
ARQUEOLOGÍA DEL AGUA
el agua es lo inaccessible de la tierra
el agua es el movimiento mismo de la tierra
es un cielo que se desplaza
es una trenza de lluvias viajeras
la tierra se baña en el agua
la tierra es una bañista totalmente desnuda
la tierra se refleja
el agua es un sol líquido
el agua no brilla
el agua es la transparencia de la tierra
la tierra en el agua se aclara
el agua es donde se hace visible la transparencia
la inmovilidad de la vida se coagula
el hombre es un hito para el agua
el hombre es un pez inmóvil que contempla cómo pasan las escamas del agua
el agua pesca al hombre
el agua arroja al hombre a la orilla
la línea del agua devuelve al hombre a la orilla
no es ni siquiera un cebo para el agua
con el hombre se hace una fritura mediocre
el agua abandona al hombre al fuego
la tierra es un pequeño infierno para el hombre
el agua no prende
el agua no se propaga
el agua avanza
el avance del hombre regula el avance del agua
avanzar a vapor
avanzar a vapor de agua
lo que avanza en el avance no es el hombre
lo que avanza en el avance del agua no es el agua
el hombre avanza con su movimiento
el movimiento borra el avance
el avance del hombre es inmóvil
el agua se desplaza
el agua es el desplazamiento
el agua corre por la boca
el agua corre hasta la desembocadura
la geografía es un cuerpo ahogado
la geografía es un cuerpo sumergido
la geografía es un cuerpo diseminado en miles de bocas
la tierra es un cuerpo
la tierra habla
la tierra es parlanchina
la tierra dice que las fuentes balbucean
la tierra dice que las fuentes son la infancia de un río
el río no tiene edad
el agua es lo que no tiene edad
no existe una arqueología del agua
no existen sedimentos líquidos
el agua deposita la tierra
el agua acarrea la historia de la tierra
el agua se libera del peso de la historia
la historia del agua se hace aluvial
el agua se marca por su conversión a la arcilla
el agua recubre sus crecidas
el agua no envejece
el agua es la juventud de la tierra
el agua es el alma de la tierra
las bocas exhalan el agua
el agua sube al cielo
el agua vuelve a bajar en lluvias
las lluvias se trenzan
el cielo resbala por la pendiente de la tierra
el cielo resbala líquido en el sentido de la tierra
el hombre se acuesta cerca del agua
el hombre se mide con la juventud del agua
el hombre mide su medida por su medición del avance del agua
se refleja en el agua
se refleja en la reflexión de la tierra
se refleja en la transparencia de la tierra
el agua es un pliegue
el agua es un plegamiento invisible
el agua es pliegue en el sentido de la longitud de la tierra
el agua es el pliegue de la tierra cuando se despliega
el agua es el pliegue del tiempo cuando se evade
el agua es el pliegue de los días cuando se expande
el hombre ocupa el pliegue del agua
el hombre ocupa el pliegue del despliegue de la tierra
el hombre ocupa el pliegue de la transparencia
ya no hay más que un solo río
ya no hay más que la sencillez del pliegue del agua
Traducción de Miguel Veyrat
ARCHÉOLOGIE DE L'EAU
l’eau est l’inaccessible de la terre
l’eau est le mouvement même de la terre
elle est un ciel qui se déplace
elle est une tresse de pluies voyageuses
la terre se baigne dans l’eau
la terre est une baigneuse toute nue
a terre se réfléchit
l’eau est un soleil liquide
l’eau ne brille pas
l’eau est la transparence de la terre
la terre s’éclaire dans l’eau
l’eau est la transparence faite visible
l’immobilité de la vie se fige
l’homme est un repère pour l’eau
l’homme est un poisson immobile qui regarde passer les écailles de l’eau
l’eau pêche l’homme
l’eau rejette l’homme sur la rive
la ligne de l’eau rejette l’homme sur la rive
ce n’est même pas une amorce pour l’eau
l’homme fait une piètre friture
l’eau abandonne l’homme au feu
la terre est un petit enfer pour l’homme
l’eau ne prend pas
l’eau ne se propage pas
l’eau marche
la marche de l’homme mesure la marche de l’eau
marcher à la vapeur
marcher à la vapeur d’eau
ce qui marche dans la marche ce n’est pas l’homme
ce qui marche dans la marche de l’eau ce n’est pas l’eau
l’homme marche dans le mouvement
le mouvement efface la marche
la marche de l’homme est immobile
l’eau se déplace
l’eau est le déplacement
l’eau coule dans la bouche
l’eau coule jusqu’à l’embouchure
la géographie est un corps noyé
la géographie est un corps immergé
la géographie est un corps disséminé par des milliers de bouches
la terre est un corps
la terre parle
la terre est bavarde
la terre dit que les sources babillent
la terre dit que les sources sont l’enfance d’un fleuve
la rivière n’a pas d’âge
l’eau est ce qui n’a pas d’âge
il n’y a pas d’archéologie de l’eau
il n’y a pas de sédiments liquides
l’eau dépose la terre
l’eau charrie l’histoire de la terre
l’eau se libère du poids de l’histoire
l’histoire de l’eau se fait alluviale
l’eau se marque par conversion dans l’argile
l’eau recouvre ses crues
l’eau ne vieillit pas
l’eau est la jeunesse de la terre
l’eau est l’âme de la terre
les bouches exhalent l’eau
l’eau monte au ciel
l’eau redescend en pluies
les pluies se tressent
le ciel glisse sur la pente de la terre
le ciel glisse liquide dans le sens de la terre
l’homme s’allonge près de l’eau
l’homme se mesure à la jeunesse de l’eau
l’homme mesure sa mesure à sa mesure de la marche de l’eau
il se réfléchit dans l’eau
il se réfléchit dans la réflexion de la terre
il se réfléchit dans la transparence de la terre
l’eau est un pli
l’eau est un plissement invisible
l’eau est plis dans le sens de la longueur de la terre
l’eau est le pli de la terre qui se déplisse
l’eau est le pli du temps qui s’efface
l’eau est le pli des jours qui se déploie
l’homme prend le pli de l’eau
l’homme prend le pli du dépli de la terre
l’homme prend le pli de la transparence
il n’y a plus qu’une seule rivière
il n’y a plus que la simplicité du pli de l’eau
De Arqueología del agua. Jardín Cerrado 6/2011